Cuando alguien decide mejorar la presencia digital de su empresa, una de las primeras dudas suele ser:
¿Necesito una página web normal o una tienda online?
La respuesta depende completamente del modelo de negocio.
Una web corporativa y una tienda online pueden compartir muchos elementos, pero tienen objetivos diferentes.
La clave está en entender qué necesita hacer el usuario cuando entra en tu página.
¿Qué es una página web corporativa?
Una página web corporativa está orientada principalmente a presentar una empresa, profesional o servicio.
Puede incluir páginas como:
Inicio.
Servicios.
Sobre nosotros.
Portfolio.
Blog.
Preguntas frecuentes.
Contacto.
Su objetivo suele ser generar confianza, explicar qué ofrece el negocio y conseguir que el visitante realice una acción como solicitar presupuesto, llamar, reservar una cita o enviar un formulario.
Para muchos profesionales y pequeñas empresas, este tipo de página es más que suficiente.
¿Qué es una tienda online?
Una tienda online permite realizar compras directamente desde la web.
Además de mostrar información, incorpora funcionalidades relacionadas con la venta.
Por ejemplo:
Catálogo de productos.
Carrito.
Proceso de compra.
Métodos de pago.
Gestión de pedidos.
Envíos.
Stock.
Variantes de producto.
Cupones o promociones.
Una tienda online necesita una estructura más compleja porque no solamente tiene que convencer al usuario.
También tiene que permitir completar una compra de forma cómoda y segura.
¿Cuándo necesitas una tienda online?
Una tienda online tiene sentido cuando quieres vender productos o determinados servicios directamente a través de Internet.
Por ejemplo:
Productos físicos.
Productos digitales.
Cursos.
Entradas.
Suscripciones.
Reservas con pago.
Servicios cerrados que puedan contratarse directamente.
En estos casos, automatizar el proceso de compra puede ahorrar muchísimo trabajo.
Pero no todos los negocios necesitan ecommerce
Este punto es importante.
A veces se crea una tienda online simplemente porque parece que “hay que tenerla”.
Pero si tus servicios requieren hablar previamente con el cliente, preparar un presupuesto personalizado o analizar cada proyecto, quizá no necesitas que alguien pueda comprar directamente.
Por ejemplo, un estudio de diseño puede utilizar su web para mostrar servicios y captar solicitudes.
Después, cada proyecto se presupuesta individualmente.
En ese caso, añadir un ecommerce completo podría complicar innecesariamente la experiencia.
¿Puedo tener las dos cosas?
Por supuesto.
Una web puede combinar una parte corporativa con una tienda.
De hecho, es bastante habitual.
Una empresa puede explicar sus servicios, mostrar proyectos y publicar contenido mientras vende determinados productos desde la misma página.
Lo importante es organizar correctamente la navegación para que el usuario entienda dónde encontrar cada cosa.
Shopify, WooCommerce o desarrollo personalizado
También existen diferentes tecnologías para construir una tienda online.
Shopify es una plataforma especialmente orientada al comercio electrónico. Permite gestionar productos, pedidos y pagos desde un panel bastante accesible.
WooCommerce permite convertir una web basada en WordPress en una tienda online y ofrece una enorme flexibilidad mediante extensiones.
También existen proyectos que necesitan un desarrollo más personalizado cuando las funcionalidades del negocio son muy específicas.
No existe una plataforma perfecta para todos.
La mejor opción depende del proyecto, volumen de productos, presupuesto, necesidades técnicas y previsión de crecimiento.
¿Qué ocurre con el SEO?
Tanto una web corporativa como una tienda online deberían trabajar correctamente el SEO.
En una tienda, además de las páginas principales, hay que prestar atención a elementos como:
Categorías.
Fichas de producto.
Descripciones.
URLs.
Imágenes.
Contenido duplicado.
Productos agotados.
Enlazado interno.
Una estructura mal planteada puede provocar que cientos de páginas de una tienda aporten muy poco valor a los buscadores.
Por eso conviene trabajar el SEO desde el principio.
Si quieres entender mejor cómo funciona, puedes leer también nuestro artículo “¿Qué es el SEO y por qué tu negocio no aparece en Google?”
¿Qué opción es más barata?
Normalmente una web corporativa sencilla tendrá un coste inferior a una tienda online.
Un ecommerce requiere más configuración, más pruebas y más elementos relacionados con pagos, productos, envíos y gestión.
Pero el precio nunca debería ser el único criterio.
La pregunta más importante es:
¿Qué solución ayuda mejor a conseguir los objetivos del negocio?
Crear una tienda que no necesitas es gastar de más.
Crear una web demasiado limitada cuando realmente necesitas vender online también puede obligarte a rehacerla posteriormente.
Piensa también en el futuro
Es posible que actualmente solamente necesites mostrar tus servicios.
Pero quizá dentro de un año quieras vender cursos, productos o recursos digitales.
No siempre hace falta construir todo desde el primer día.
Pero sí es interesante utilizar una estructura que pueda evolucionar junto al negocio.
Una buena planificación evita muchos problemas posteriormente.
¿No sabes qué tipo de web necesita tu proyecto?
En Takumi Studio diseñamos páginas web y tiendas online adaptadas a las necesidades reales de cada negocio.
Antes de plantear un proyecto analizamos qué necesita la empresa actualmente y cómo puede evolucionar en el futuro.
Porque no se trata de añadir funcionalidades porque sí.
Se trata de construir una herramienta digital útil para el negocio.
Si estás pensando en crear una web o tienda online, puedes contactar con Takumi Studio y estudiar qué opción encaja mejor con tu proyecto.